Como madre expectante esperando
ansiosamente el nacimiento de su nuevo bebé, usted probablemente esté tomando un número
de medidas para asegurar la salud del mismo. Un paso que muchos expertos recomiendan es
que usted esté informada acerca del virus herpes simple (VHS). La infección con este
virus común es habitualmente leve en adultos; sin embargo, en niños, el VHS puede causar
una enfermedad poco común, pero severa.
¿Qué es el virus del herpes simple ?
El VHS puede causar lesiones en la cara y los labios (herpes facial, por
ejemplo), o lesiones genitales (herpes genital). El VHS-1 es la causa habitual del herpes
facial, y el VHS-2 lo es del herpes genital. Pero cualquier tipo del VHS puede infectar
cualquier parte del cuerpo. Cualquier tipo del virus puede también infectar a un recién
nacido.
¿Cuán común es el virus del herpes simple ?
Las cifras de los infectados con VHS-2 varían ampliamente a través de los
diferentes países y entre las diferentes poblaciones. La prevalencia de la infección por
VHS-2 varía en todo el mundo. Alrededor del 25% de los norteamericanos adultos, en
comparación con alrededor del 4-14% de los europeos y australianos, están infectados con
el virus. La proporción de herpes genital debido a la infección por VHS-1 es alta o va
en aumento en muchos países (p.ej. Inglaterra, Escocia, Estados Unidos, Dinamarca,
Holanda y Japón).
Usted puede contraer herpes genital por contacto sexual
con una pareja infectada con el VHS, o si una pareja con VHS practica sexo oral con usted.
La mayoría de las personas con VHS no sabe que está infectada porque no tiene síntomas,
o sus síntomas son demasiado leves para notarlo.
¿Cómo puede el herpes simple propagarse a un
recién nacido?
El VHS es transmitido con frecuencia a un niño durante el nacimiento si el virus está
presente en el canal del parto durante el nacimiento.
- El VHS puede también ser propagado al bebé si éste es
besado por alguien que sufre de herpes labial.
- En raros casos, el VHS puede ser transmitido por
contacto, si alguien toca un herpes labial activo e inmediatamente toca al bebé.
¿Cómo puede el herpes dañar al bebé?
El VHS puede causar herpes neonatal, una enfermedad rara pero con riesgo vital.
El herpes neonatal puede causar infecciones en piel, ojos y boca, daño al sistema
nervioso central y a otros órganos internos, retardo mental, o la muerte. La medicación
puede ayudar a prevenir o a reducir el daño perdurable si se administra con prontitud.
¿Cuántos bebés contraen herpes neonatal ?
Aunque el herpes genital es común, el riesgo de que su bebé sea afectado por
herpes neonatal es bajo, particularmente si Ud. contrajo herpes genital antes del tercer
trimestre del embarazo. En los estados Unidos, uno en 1800-5000 nacidos vivos son
afectados, en el Reino Unido uno en 60.000, en Australia y Francia uno en 10.000 y en
Holanda uno en 35.000. Esto significa que la mayoría de las mujeres con herpes genital
dan nacimiento a bebés sanos.
¿Cuáles bebés están en mayor riesgo?
Los bebés están en mayor riesgo de contraer herpes neonatal si la madre contrae
infección por VHS genital en el último trimestre del embarazo. Esto es debido a que una
madre recién infectada no ha producido aún anticuerpos suficientes contra el virus, por
lo que virtualmente no hay una protección natural para el bebé antes y durante el
nacimiento. Sumado a esto, la infección genital por VHS recientemente adquirida es
frecuentemente activa, por lo que es probable que el virus esté presente en el canal del
parto durante el nacimiento.
¿Qué pasa con las mujeres embarazadas con
historia de herpes genital?
Las mujeres que adquieren herpes genital antes de quedar embarazadas poseen un
muy bajo riesgo de transmitir el VHS a sus bebés. Esto ocurre porque su sistema inmune ya
ha producido anticuerpos que son pasados al bebé en la corriente sanguínea a través de
la placenta. Aún si el VHS está activo en el canal del parto durante el nacimiento, los
anticuerpos ayudan a proteger al bebé. Además, si una madre sabe que tiene herpes
genital, su médico puede tomar medidas para proteger a su bebé.
Protección del bebé: las mujeres con herpes genital
Si usted está embarazada y tiene herpes genital, podrá estar preocupada por el riesgo de
transmitir la infección a su bebé. Asegúrese de que el riesgo sea lo menor posible,
especialmente si ha tenido herpes desde hace algún tiempo. Los siguientes pasos pueden
ayudar a que el riesgo sea aún menor:
- Hable con su médico de familia, con su obstetra o con su
partera. Asegúrese que el o ella sepa que usted tiene herpes genital.
- En el momento del parto, compruebe usted misma cualquier
síntoma en el área genital - llagas, picazón, hormigueo o sensibilidad. Su médico la
examinará también con una luz fuerte para detectar cualquier signo de lesión.
- Sería ideal que su obstetra discutiera con usted las
opciones de manejar un brote de herpes activo en el momento del parto precozmente en el
embarazo. Las opciones son proceder con un parto vaginal (evitando el uso rutinario de
instrumentos), o practicar una cesárea. Actualmente se dispone de información
insuficiente para apoyar claramente una opción o la otra, el riesgo de transmisión con
parto vaginal es muy bajo y debe ser sopesado contra el riesgo de practicar cesárea a la
madre.
- Pida a su médico no romper la bolsa de agua alrededor
del bebé a menos que sea necesario. La bolsa de agua puede proteger al bebé tanto tiempo
como sea posible contra algún virus en el canal del parto.
- Pida a su médico que no use monitor fetal en el cuero
cabelludo (electrodos en el cuero cabelludo) durante el parto para monitorear el ritmo
cardíaco a menos que sea médicamente necesario. Este instrumento realiza diminutos
pinchazos en el cuero cabelludo del bebé, lo cual permite al VHS penetrar en él. En la
mayoría de los casos, puede usarse un monitor externo en su lugar.
- Pida que no se use forceps o vacío durante el parto a
menos que sea médicamente necesario. Estos instrumentos pueden causar también rupturas
en el cuero cabelludo del bebé, lo que puede permitir penetrar al VHS.
- Luego del nacimiento, observe al bebé de cerca por
alrededor de 4 semanas. Los síntomas del herpes neonatal incluyen ampollas en la piel,
fiebre, cansancio, irritabilidad, o falta de apetito. Mientras que estos síntomas pueden
ser inicialmente leves, no espere a ver si su bebé mejora. Llévelo a un médico
rápidamente. Asegúrese de decirle a su médico que usted sufre de herpes genital.
- ¡Piense positivamente! Las probabilidades de tener un
bebé sano están a su favor.
Protegiendo al bebé: las mujeres que no tienen
herpes genital
Los bebés cuyas madres contraen la infección genital en el último trimestre
del embarazo tienen mayor riesgo de herpes neonatal.
A pesar de ocurrir raramente, esto sucede, y puede
causar una enfermedad severa, aún con riesgo de vida para el bebé. La mejor manera de
proteger a su bebé es conocer la realidad sobre el VHS y la manera de protegerse a sí
misma. El primer paso puede ser investigar si usted ya es portadora del virus. Si usted
tiene una pareja que sabe que sufre de herpes genital, y usted no sabe si lo tiene o no,
necesita discutir esto con su médico.
¿Cómo puedo practicarme una prueba de VHS
genital?
Si usted presenta síntomas genitales, la prueba más usual es un cultivo del
virus que detecta el VHS del área genital afectada. Para practicar esta prueba, su
médico debe tomar una muestra del lugar afectado con herpes mientras esté activo,
preferiblemente el primer día. Los resultados la prueba estarán disponibles en alrededor
de 7 días.
Si usted no tiene síntomas, un análisis de sangre
puede indicar si está infectada con VHS-2, el tipo de VHS que habitualmente infecta el
tracto genital. (Un análisis de sangre puede también indicar si usted tiene VHS-1, pero
en muchos casos esto significa simplemente que usted tiene herpes facial).La prueba de
sangre más precisa es el Western blot, pero ésta es principalmente una herramienta de
investigación. Otras pruebas, tales como los ensayos inmunoblot y los tests POCKitTM
son mas facilmente disponibles . Algunas de estas pruebas pueden sólo identificar la
infección por VHS-2, otras pueden detectar el VHS-1 y el VHS-2, y otras no especificarlo.
Pregunte a su médico acerca de estas pruebas pues la
disponibilidad difiere según el país y algunas no son tan precisos como otros.
¿Cómo puedo estar segura de no contraer la
infección por VHS?
Si su prueba para el herpes genital es negativa, las siguientes medidas pueden ayudar a
protegerla de adquirir la infección durante el embarazo:
- Si su pareja sufre de herpes genital, absténgase del
sexo durante los brotes activos. Entre los episodios, use un preservativo desde el
comienzo hasta el final cada vez que tenga una relación sexual, aún si su pareja no
tiene síntomas (el VHS puede transmitirse aún cuando no se presenten síntomas). Haga
que su pareja hable con su médico acerca del uso de terapia antiviral oral supresora
mientras dure el embarazo. Considere abstenerse del sexo durante el último trimestre.
- Si usted no sabe si su pareja tiene herpes genital,
sería deseable pedirle que se realice una prueba. Si su pareja tiene infección VHS
genital o facial, existe la posibilidad de que usted también pueda adquirirla a menos que
tome medidas para prevenir la transmisión.
- No permita a su pareja practicar sexo oral con usted si
él tiene un herpes labial activo (herpes facial). Esto puede ocasionarle herpes genital.
¿Qué pasa si contraigo VHS genital durante la
última etapa del embarazo?
Si usted experimenta síntomas genitales, o cree que ha estado expuesta al VHS genital,
dígaselo a su obstetra o partera de inmediato, ya que la infección durante este tiempo
presenta el mayor riesgo de transmisión a su bebé. No obstante, esté advertida de que
el herpes puede permanecer dormido por varios años. Lo que parece ser una nueva
infección puede ser una antigua que esté causando síntomas por primera vez. Los
análisis de sangre pueden indicar si sus síntomas son el resultado de una antigua
infección o si usted ha adquirido la infección por VHS genital recientemente.
Consulte con su médico acerca de la mejor manera de
proteger a su bebé. Cuando una mujer embarazada contrae infección por VHS genital
durante el último trimestre, algunos médicos prescribirán una medicación antiviral.
Algunos recomiendan practicar una cesárea bajo estas circunstancias, aún cuando no se
presenten empujes.
¿Cómo puedo proteger al bebé luego del
nacimiento?
Un bebé puede contraer herpes neonatal en las primeras semanas luego del
nacimiento. Dichas infecciones son casi siempre causadas por un beso de un adulto que
tiene herpes labial. Para proteger a su bebé, no lo bese cuando tenga un herpes labial, y
pida a los demás no hacerlo. Si usted tiene herpes labial, lave sus manos antes de tocar
al bebé.
Para parejas de mujeres embarazadas
Si su pareja está embarazada, y ella no tiene infección por VHS genital, usted
puede ayudar a asegurar que el bebé permanezca seguro sin infección. Compruebe si tiene
VHS genital (ver "¿Cómo puedo practicarme una prueba?"). Recuerde que
aproximadamente el 20% de los adultos sexualmente activos tienen infección por VHS
genital, y la mayoría no presenta síntomas. Si usted comprueba que posee el virus, siga
estos lineamientos para proteger a su pareja durante el embarazo:
- Use preservativos desde el comienzo hasta el final cada
vez que tenga una relación sexual, aún si no presenta síntomas. El VHS puede
transmitirse aún cuando no se presenten síntomas.
- Si usted tiene lesiones de herpes genital, absténgase
del sexo hasta que la llaga haya curado completamente.
- Consulte con su médico acerca del uso de medicación
antiviral para suprimir los empujes (esta estrategia puede reducir el riesgo de
transmisión entre los mismos).
- Considere abstenerse de la relación sexual durante el
último trimestre. Explore alternativas tales como tocarse, besarse, fantasías y masajes.
- Si usted tiene herpes labial activo (habitualmente
causado por el VHS-1), evite practicar sexo oral con su pareja.
- Su pareja necesita decirle a su médico que usted tiene
herpes genital para que todos los temas puedan ser discutidos.
La mejor manera de proteger al
bebé del herpes neonatal es prevenir el VHS genital durante la última etapa del
embarazo.